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Cómo medir la presión arterial correctamente: cómo funciona y qué es importante

Medir la presión arterial es sencillo e importante. Descubre cómo funciona la medición, qué significan sistólica y diastólica y cómo medir correctamente en casa.

Medir la presión arterial es un método sencillo pero muy importante para mantener bajo control la propia salud. La presión arterial elevada a menudo pasa desapercibida durante mucho tiempo, pero con el tiempo puede dañar el corazón, el cerebro, los riñones y los vasos sanguíneos. Por eso es aún más importante saber cómo se mide la presión arterial, qué valores se registran y cómo se realiza correctamente una medición.

¿Qué se mide en realidad durante una medición de la presión arterial?

Con cada latido, el corazón bombea sangre al cuerpo. Al hacerlo se genera presión sobre las paredes de los vasos. Esa presión se denomina presión arterial.

En cada medición de la presión arterial se registran siempre dos valores:

  • el valor sistólico: indica la presión cuando el corazón se contrae y bombea sangre a la circulación
  • el valor diastólico: indica la presión cuando el corazón se relaja de nuevo entre dos latidos

Los valores se indican en mmHg, es decir, en milímetros de mercurio. Siempre se menciona primero el valor sistólico, más alto, y después el diastólico, más bajo. Un valor de 132 sobre 88 mmHg significa por tanto: sistólica 132 mmHg, diastólica 88 mmHg.

¿Por qué es tan importante medir correctamente?

La presión arterial fluctúa de forma totalmente natural a lo largo del día. La actividad física, el estrés, la excitación, el calor o el frío pueden influir en los valores. Por eso, una sola medición a menudo no dice mucho. Solo mediciones repetidas y correctamente realizadas muestran si la presión arterial está realmente elevada de forma duradera.

Precisamente por eso, no solo importa el resultado de la medición, sino también cómo se midió.

¿A partir de cuándo se consideran elevados los valores de presión arterial?

En los adultos, una presión arterial por debajo de 140/90 mmHg por lo general aún no se considera hipertensión. La presión arterial está elevada cuando al menos uno de los dos valores se sitúa de forma duradera por encima.

Para poder valorarlo con seguridad, los valores no se miden solo una vez, sino varias, ya sea en la consulta médica, mediante una medición de 24 horas o a través de una automedición regular en casa.

¿Cómo se mide la presión arterial en la consulta médica?

En la consulta médica, la medición se realiza normalmente en el brazo con un brazalete. De forma clásica se utiliza para ello un tensiómetro con brazalete, manómetro y estetoscopio.

El brazalete se coloca alrededor del brazo descubierto y primero se infla lo suficiente como para interrumpir brevemente el flujo de sangre en la arteria. Después se deja salir el aire lentamente. En cuanto la sangre vuelve a fluir, se oyen ruidos de flujo. El primer ruido audible marca el valor sistólico. Cuando los ruidos vuelven a desaparecer, se lee el valor diastólico.

¿Por qué se mide varias veces en la consulta médica?

Un valor elevado en una sola medición no significa automáticamente hipertensión. Muchas personas están tensas durante la visita al médico, de modo que la presión arterial puede subir de forma transitoria. Por eso, en la consulta normalmente no se mide solo una vez.

Para una medición cuidadosa es importante:

  • permanecer sentado tranquilamente unos minutos antes de la medición
  • medir la presión arterial varias veces seguidas
  • mantener intervalos cortos entre las mediciones
  • al principio, medir en ambos brazos si es posible

Si un brazo muestra valores más altos, en las mediciones posteriores se suele utilizar ese brazo.

¿Qué es una medición prolongada de la presión arterial?

Cuando no está claro si realmente existe una presión arterial permanentemente elevada, puede ser útil una medición prolongada de 24 horas. Para ello se lleva durante un día un brazalete de presión arterial con un pequeño aparato portátil. Este mide automáticamente a intervalos regulares, tanto de día como de noche.

La ventaja: así se puede reconocer cómo se comporta la presión arterial en la vida cotidiana, si fluctúa mucho y si desciende lo suficiente por la noche. Precisamente los valores elevados durante la noche pueden ser importantes desde el punto de vista médico.

Durante la medición prolongada se debería continuar la vida cotidiana con la mayor normalidad posible. Los esfuerzos particulares o las anomalías se pueden anotar para que los valores se puedan interpretar mejor después.

Medir la presión arterial en casa: por qué tiene sentido

La automedición en casa es especialmente útil porque aporta valores en condiciones cotidianas normales. Complementa la medición en la consulta médica y puede ayudar a detectar una presión arterial permanentemente elevada o a controlar un tratamiento.

En lugar de una medición prolongada, la presión arterial también se puede medir y documentar en casa por la mañana y por la noche durante varios días. A partir de esos valores se puede calcular después un promedio.

¿Qué aparatos son adecuados para casa?

Para la automedición se utilizan normalmente tensiómetros electrónicos. Por lo general, los más fiables son los aparatos de brazo. También existen aparatos de muñeca, pero estos son más propensos a errores si la posición no es exactamente correcta. En los aparatos de muñeca es especialmente importante que el aparato se mantenga exactamente a la altura del corazón durante la medición.

No todos los aparatos miden con la misma fiabilidad. Por eso, siempre que sea posible, debería utilizarse un aparato probado y de buena calidad.

Así se mide correctamente la presión arterial en casa

Para que los valores sean significativos, la medición debería realizarse siempre en condiciones lo más idénticas posible.

Así se mide correctamente la presión arterial en el brazo:

Primero uno se sienta erguido y coloca ambos pies relajados uno al lado del otro en el suelo. El brazo debería estar libre de ropa. El brazalete se coloca directamente en el brazo, aproximadamente dos a tres centímetros por encima del pliegue del codo. Debe quedar firme, pero sin apretar; deberían caber aún dos dedos por debajo.

A continuación se apoya el brazo relajado sobre una mesa, de modo que el brazalete quede aproximadamente a la altura del corazón. Antes de empezar, se debería permanecer sentado tranquilamente unos cinco minutos.

Durante la medición es importante permanecer tranquilo, respirar con normalidad y no hablar. Tras la primera medición, se debería esperar de uno a dos minutos y medir después una segunda vez. Los resultados deberían anotarse.

Lo mejor es medir por la mañana y por la noche.

¿Qué puede falsear la medición?

Incluso pequeños errores pueden influir en los valores. Son desfavorables, por ejemplo:

  • hablar durante la medición
  • una postura incorrecta al sentarse
  • las piernas cruzadas
  • un brazo no colocado a la altura del corazón
  • un descanso insuficiente antes de la medición
  • hacer deporte, fumar, tomar café o una gran excitación justo antes

Por eso es aconsejable calmarse brevemente antes de cada medición y medir siempre siguiendo una rutina similar.

¿Con qué frecuencia se debería medir?

La frecuencia con la que se debería medir depende de la situación. Cuando la presión arterial se va a valorar de nuevo o se ha cambiado una terapia, tienen sentido mediciones más frecuentes. Si la presión arterial es estable durante un tiempo prolongado, a menudo bastan controles menos frecuentes.

Es especialmente útil medir con regularidad durante varios días antes de una cita médica y llevar los valores. Así se puede evaluar la situación de la presión arterial mucho mejor que a partir de un único valor.

¿Cuándo se debería solicitar consejo médico?

Quien mide repetidamente valores elevados debería hacer que un médico lo aclare. Esto vale especialmente cuando los valores están elevados de forma duradera o se añaden molestias.

Los valores muy altos pueden ser una señal de alarma. Si la presión arterial en una medición está por encima de 180/110 mmHg, primero se debería permanecer tranquilo y volver a medir tras una pausa. Si además aparecen molestias como dificultad para respirar, opresión en el pecho, parálisis, trastornos de la visión o del habla, confusión o convulsiones, hay que llamar de inmediato a los servicios de emergencia.

También durante el embarazo, los valores de presión arterial muy elevados deberían aclararse siempre de inmediato por un médico.

Conclusión

Medir la presión arterial es mucho más que un breve vistazo a dos cifras. Lo decisivo es medir correctamente, en calma y con regularidad. Solo así se pueden obtener valores fiables y detectar anomalías de forma temprana.

Quien mide su presión arterial correctamente crea la base para detectar cambios a tiempo y decidir, junto con el médico, si es necesario actuar más.